Apuntes Cuarto

Tema 13

¿Cuáles fueron las bases del régimen franquista?

Una dictadura militar

Tras la victoria en la Guerra Civil, Franco impuso una dictadura militar que suprimió todas las libertades democráticas (de expresión, de asociación, de manifestación, de religión, de prensa…). La Constitución de 1931 fue anulada; los partidos y sindicatos obreros, prohibidos; las elecciones, suprimidas; y las instituciones republicanas, desmanteladas. También se abolieron los Estatutos de Autonomía y se prohibió cualquier manifestación nacionalista catalana, vasca o gallega.

Franco asumió la jefatura del partido único: Falange Española Tradicionalista y de las JONS en el que se agruparon los vencedores de la Guerra Civil. Del partido dependía la Central Nacional Sindicalista (CNS), un sindicato vertical que agrupaba de forma obligatoria a patronos y obreros. El dictador, Francisco Franco, ostentaba el título de Caudillo y concentraba todos los poderes: era Jefe del Estado, Generalísimo de los Ejércitos, gobernaba por decreto, su cargo era vitalicio e incluso se otorgaba el derecho a nombrar sucesor.

Para dar una apariencia de legalidad al régimen se crearon unas Cortes consultivas (1942), que no eran elegidas democráticamente, y se promulgaron el Fuero de los Españoles (1945) y el Fuero del Trabajo (1938), que pretendían recoger los derechos de los españoles, pero que carecían de toda legitimidad democrática.

El apoyo de los grupos sociales tradicionales

El franquismo contó con el apoyo de los colectivos que pretendían acabar con las reformas republicanas y restaurar el viejo orden:

  • El ejército, que, fortalecido tras la victoria militar, gozó de numerosos privilegios y de cargos relevantes en la Administración.
  • La Falange mantuvo el control social y sus militantes ocuparon cargos estratégicos (Justicia, Trabajo…) en los gobiernos franquistas.
  • La Iglesia católica, que recuperó su preeminencia social y que nutrió de ideología al nuevo Estado (nacionalcatolicismo). Se estableció la confesionalidad del Estado y el presupuesto de culto y clero, y un Concordato (1953) le otorgó numerosos privilegios. También se suprimió el divorcio y se reimplantó la enseñanza religiosa.
  • La gran burguesía terrateniente e industrial, que ejerció un importante dominio económico: la reforma agraria fue anulada, así como las leyes sociales republicanas.

La represión a la oposición

El franquismo se caracterizó por la represión permanente de cualquier oposición con el objetivo de castigar a quienes habían apoyado la causa republicana e impedir el surgimiento de nuevos movimientos opositores. Con este fin, el nuevo Estado elaboró un entramado de leyes represivas y se supeditó la justicia a los dictados del Gobierno, hecho que supuso la práctica desaparición de un poder judicial independiente.

Las acciones contra los opositores incluían depuraciones laborales, reclusión en campos de concentración, trabajos forzados en obras públicas, torturas, encarcelamientos y ejecuciones por motivos políticos.

La adaptación al entorno internacional

Durante la II Guerra Mundial, el franquismo mostró su apoyo a las potencias del Eje (Mussolini y Hitler), que habían contribuido de forma decisiva a la victoria de Franco en la Guerra Civil. De hecho, se envió una unidad militar de voluntarios, la División Azul, que luchó en Rusia apoyando al ejército nazi.

Tras la derrota de las potencias del Eje en 1945, los organismos internacionales reclamaron el retorno de España a la democracia y las Naciones Unidas condenaron el franquismo en 1946. Para asegurar su supervivencia, Franco dio un giro a su política internacional e intensificó sus relaciones con el Vaticano y con Estados Unidos. En 1953 firmó un Concordato con la Santa Sede, que garantizaba la preeminencia de la Iglesia católica, y unos acuerdos bilaterales con Estados Unidos, que convertían a España en fiel aliado contra la Unión Soviética.

La larga posguerra (1939-1959)

Las huellas de la Guerra Civil

Los efectos de la Guerra Civil fueron devastadores, España perdió a casi un millón de personas, la mayoría fallecieron y otras muchas partieron al exilio. La economía del país quedó arruinada como consecuencia de la destrucción de medios de transporte, comunicaciones, industrias, etc., y del hundimiento de la producción agraria e industrial. En consecuencia, se originó una gran escasez de productos de primera necesidad (alimentos, higiene y medicinas), sobre todo en las áreas urbanas, así como de electricidad y combustibles. Para la mayoría de la población (obreros, campesinos y clases medias), la miseria se transformó en una realidad cotidiana, ya que los salarios eran muy bajos, y los precios, elevados debido a la escasez.

Autarquía e intervención del Estado

Siguiendo el modelo establecido por los regímenes totalitarios, la España de Franco basó su política económica en la autarquía y en un fuerte dirigismo económico e intervención del Estado. La autarquía estuvo estimulada por el aislamiento exterior y el boicot internacional al que fue sometida España por las democracias, tras la Segunda Guerra Mundial. Consistía en fomentar que todos los bienes y servicios necesarios se produjesen en el interior, limitando al mínimo las importaciones (la autosuficiencia del país). Pero España no disponía de materias primas ni de fuentes de energía que permitieran tal autoabastecimiento.

La intervención del Estado buscaba el control de la producción y la distribución de bienes, fijando precios obligatorios y forzando a los agricultores a entregar al Estado parte de la producción. Para estimular el desarrollo industrial, se creó el Instituto Nacional de Industria (INI) y se fundaron empresas públicas (Endesa, Empresa Nacional Bazán, Pegaso, Iberia, etc.) que se ocupaban de sectores económicos prioritarios, pero no rentables para la iniciativa privada. Además, se siguió una política proteccionista que gravaba con aranceles las importaciones y limitaba la entrada de capital extranjero.

El colapso económico

La autarquía resultó ser un fracaso y el hundimiento económico de España fue muy grave. Mientras los países occidentales se recuperaban de la II Guerra Mundial con relativa velocidad, España no alcanzó los niveles de producción y renta previos a la Guerra Civil hasta casi dos décadas después (1954).

La escasez de materias primas, el bajo nivel de producción, el escaso comercio exterior y la falta de inversiones, incluyendo el capital extranjero, condujeron a la economía española al borde del colapso. En este contexto surgió el mercado negro: Comercio alternativo impulsado por especuladores afines al régimen, que consiguieron un rápido enriquecimiento a través de la venta de productos al margen del mercado oficial, estaba controlado por los estraperlistas que eran vendedores clandestinos que se aprovechaban de la necesidad de la población para vender los productos a precios abusivos (controlaban el mercado negro como dijimos al principio)

Las mujeres durante el franquismo

¿Qué era la Sección Femenina? ¿Qué valores intentaba inculcar a la mujer? ¿Cuál era el destino de la mujer?

Sección femenina: Organización que depende el partido único, creado por Primo de Rivera, que controlaba el Servicio Social y educaba a todas las mujeres en los valores franquistas: como mujeres sumisas y obedientes; esposas y madres, que debían atender en exclusiva las tareas domésticas. Perdieron muchos derechos, desaparecieron los colegios mixtos. Su destino era realizar las tareas de la casa, cuidar y educar a sus hijos y ser compañera de su marido.

Desarrollismo y crisis del régimen (1959-1975)

La reorientación política

A finales de la década de 1950, el fracaso de la política autárquica, la nueva situación internacional (reconocimiento del franquismo) y el descontento popular convencieron al régimen de la necesidad de una reorientación política y económica para asegurar su supervivencia.

En 1957 entraron en el gobierno algunos ministros vinculados a la organización católica Opus Dei, que sin desplazar por completo a los grupos franquistas tradicionales, aportaron criterios más técnicos y modernizadores para reformar la economía española y acercarla a Europa.

El franquismo, sin renunciar a ninguno de sus principios dictatoriales, impulsó varias reformas para mejorar su imagen en el exterior, dejaron de usarse los símbolos exteriores más identificados con el fascismo y el partido único se denominó Movimiento Nacional, quedando totalmente supeditado al gobierno.

La Ley de Principios del Movimiento Nacional y la Ley Orgánica del Estado fueron los pilares de ese proceso ya que definieron el régimen con el eufemismo de “democracia orgánica”. Para asegurar la continuidad del régimen, las Cortes nombraron al príncipe Juan Carlos, como sucesor de Franco en la jefatura del Estado a título de rey.

Estabilización y planes de desarrollo

Los tecnócratas, los nuevos ministros del régimen, diseñaron un Plan de Estabilización cuyo objetivo era sustituir una economía cerrada y con fuerte control estatal por una economía vinculada al capitalismo internacional y con mayor peso de la iniciativa privada. Con ese fin, se tomaron medidas para estabilizar la economía, como la reducción de la inflación, la estabilización de los precios y la congelación de los salarios, y la restricción de los créditos. Para estimular las exportaciones, se devaluó la peseta y se tomaron medidas para atraer la inversión extranjera. También se pusieron en marcha los Planes de Desarrollo que pretendían fomentar el progreso industrial y disminuir los desequilibrios entre las diferentes regiones españolas.

Los años del crecimiento económico

Entre 1960 y 1973, la economía española creció a gran velocidad, se incrementaron la renta nacional, los salarios y el poder adquisitivo de la población, y se acortaron las diferencias con Europa. La producción industrial creció a un ritmo elevado, se renovaron los bienes de equipo y se adoptaron nuevas tecnologías. La mejora de la producción agropecuaria fue resultado del incremento de la mecanización, de una reducción de la mano de obra empleada y de la diversificación de la oferta de productos. También se produjo un crecimiento del sector servicios, sobre todo del turismo, que se convirtió en un puntal económico del país. El comercio exterior conoció un notable aumento, se reactivaron las exportaciones y aumentaron notablemente las inversiones extranjeras.

La crisis final del franquismo (1973-1975)

A partir de la década de 1970, el franquismo, cada vez más dividido internamente, se mostró incapaz de adaptarse a las nuevas demandas sociales y entró en una crisis irreversible. El impacto de la crisis internacional de 1973 frenó el crecimiento económico y desencadenó una fuerte inflación y paro. Todo ello provocó un aumento de la conflictividad obrera, de la protesta social y de la violencia política con atentados terroristas de grupos de extrema izquierda y de ETA (una organización independentista vasca que, en 1973, asesinó al presidente del gobierno, Luis Carrero Blanco)

Su asesinato fue un duro golpe para el franquismo y todo ello fue contestado con un aumento de la represión. En aquella difícil situación y en medio de un grave conflicto por el control de la colonia del Sahara, Franco murió el 20 de noviembre de 1975.

¿Qué impacto tuvo el crecimiento económico en la sociedad española? (1960-1975)

Crecimiento demográfico

El crecimiento económico estimuló el crecimiento demográfico haciendo que al población española experimentase la tasa de crecimiento anual más importante de todo el siglo. Este crecimiento fue consecuencia de un gran descenso en la mortalidad, sobre todo en la infantil, y a una elevada natalidad, lo que llevó a las mejores en las condiciones de vida.

Migraciones exteriores y éxodo rural

Mucha gente emigró a países europeos como Francia, Alemania y Suiza donde se enriquecieron pudiendo así enviar dinero a sus familias en España. En el interior, alrededor de 4 millones de españoles se trasladaron desde zonas agrícolas como Andalucía, Galicia y Extremadura a zonas industriales como Madrid, Cataluña o el País Vasco. Sin embargo, esta migración supuso la aparición de barrios carentes de las infraestructuras básicas.

La mejora de las condiciones de vida

El crecimiento económico trajo consigo elementos de modernización de la sociedad española: un fuerte incremento de la población urbana y la pérdida de peso del sector agrario frente a la industria y los servicios. Como resultado hubo un aumento en el número de puestos de trabajo, pero también aumentaron las clases medias dedicadas a actividades como la enseñanza o la sanidad. El aumento de la renta de las familias introdujo cambios en los hábitos de consumo, llegando a los hogares españoles lavadoras, frigoríficos, automóviles… España fue incorporándose, poco a poco, a la sociedad de consumo.

La modernización social

El turismo en España sufrió un aumento, pues muchos extranjeros venían buscando buen clima y bajos precios. Esta influencia, junto a la modernización vivida en los últimos años, supuso un cambio en la mentalidad española. La mujer fue incorporada totalmente al mundo laboral, la influencia de la Iglesia descendió, se extendió la educación pública y comenzó un movimiento a favor de la democratización de la vida española.